El municipio jesusmariense sostiene una política contraria a la de las moratorias, pero como modo de acercar propuestas a los morosos viene sosteniendo un programa de regularización de deudas con beneficios.

Durante la última sesión de este año, el Concejo Deliberante de Jesús María aprobó dos ordenanzas que elevó el Departamento Ejecutivo por intermedio de las cuales se ofrecen algunos beneficios a los vecinos que tienen deuda vencida y que no cuentan con todo el importe para cancelar sus obligaciones.
En rigor, poco tiene que ver con lo que se conoce como “moratoria” pero implica la resignación, en algunos casos, de parte de los intereses que generaron las deudas de algunos contribuyentes.
Para las deudas cuyo vencimiento operaba hasta el 31 de diciembre de 2008, se estableció una quita de intereses de acuerdo a la opción de pago que formule cada vecino. Así, por ejemplo, quien elija pagar de contado obtendrá un descuento del 40 por ciento de los intereses y, de acuerdo al plan de pagos por el que se opte –el máximo es 48 cuotas- la merma de intereses va siendo cada vez menor.
La segunda ordenanza es para deudas corrientes, es decir, las que operaron entre el primero de enero y el 31 de diciembre de 2009 y para esas deudas los beneficios son un poco mayores.
“Esto es para evitar las moratorias puntuales que muchas veces hacen los distintos gobiernos. Todos los vecinos saben que durante el año no hay moratoria. Estos son planes de pago con los que se viene trabajando y no va a haber sorpresas ni lugar a ninguna especulación sobre algo distinto”, explicó el presidente del cuerpo de ediles, Gabriel Frizza.

La deuda declarada
En el presupuesto que aprobó el Concejo Deliberante hace 15 días, el Ejecutivo hizo una estimación de lo que piensa recuperar de los tributos que le adeudan los vecinos por una cifra que ronda los 7,75 millones de pesos.
De esa cifra, 660 mil pesos corresponden a Tasa a la Propiedad; 526 mil, a Tasa Comercial; 40 mil, a Cementerio; 504 mil, a Impuesto al Automotor; 600 mil, a Agua y Cloacas; y 20 mil, a multas.
Sobre el total de lo que factura el municipio, su índice de cobro está entre un 60 y un 70 por ciento y de ese 30 o 40 por ciento que entra en mora el recupero a través de planes de pago rondaría el 50 por ciento, aproximadamente.
Muchos vecinos demuestran intenciones de pago pero no todos pueden sostener un plan largo y eso ocasiona que pierdan los beneficios de acogerse a la regularización.

Un cierre demasiado amigable
Uno debiera retrotraerse a las campañas políticas y tener a siempre a mano los “términos” que suelen cruzarse los candidatos en las contiendas electorales. Por eso, cuando las elecciones están lejos y los actores políticos se prodigan elogios, como ocurrió durante el brindis de fin de año del Concejo Deliberante, cunde la sorpresa.
La primera gentileza la realizó la concejala Adriana Seculini que agradeció al bloque oficialista el hecho de haberle permitido trabajar con comodidad durante 2009, más allá de las discrepancias ideológicas que los separa.
Y con las copas en alto, devolvió la gentileza el presidente Gabriel Frizza cuando le reconoció su “hombría de bien” al concejal Roberto Zaya por haber ido a conversar personalmente después de algunos cruces. Más allá de la ironía, es cierto que hubo espíritu de cooperación entre oficialismo y oposición ante cada proyecto normativo.

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