Redentor es un nuevo espacio ecuménico para abordar la problemática de adicciones que se observa en nuestra comunidad y es una iniciativa inédita y para imitar.

Las Iglesias Evangélicas Alianza Pastoral, la Asociación Cristiana Cristo Vive, Cita con la Vida, la Iglesia Católica, y el grupo de contención Esperanza Viva vienen trabajando desde hace ocho meses en un espacio ecuménico –Redentor- que pretende abordar la problemática de las adicciones en nuestras comunidades.
“la idea es que cada uno de nosotros desde su lugar haga su aporte para concientizar a las familias para hacer prevención a las adicciones. Esta iniciativa nace en el corazón de Daniel Gatica, quien nos buscó incesantemente y nos “pastoreó” respecto a la idea”, sintetizó el pastor Claudio Guzman de Cristo Vive.
Aunque la más visible es la adicción a las drogas y al alcohol, en Redentor se reconoce que hay otras adicciones que también atentan contra la unidad de las familias y contra ellas también van dirigidos los esfuerzos. Hay adictos al juego, al sexo, al trabajo, a Internet, y un largo etcétera.
Este espacio ecuménico se planteó dos objetivos a mediano y corto plazo. El primero es una invitación a volver la mirada a la fe, sea cual sea el credo que uno practique, para volver a los valores y poder discernir cuando uno cae en el consumismo y el individualismo.
El segundo objetivo, a corto plazo, es convocar a un cacerolazo el próximo 10 de diciembre a las 20.30 y durante cinco minutos desde el lugar que uno esté. La consigna es: “El silencio no es salud, hablá con tus hijos de las adicciones”. Cacerolazos, bocinazos, campanazos, y todo tipo de ruido se propone para llamar la atención de la sociedad en el sentido de que hay un enemigo entre nosotros y que la indiferencia y mirar para otro lado no resuelven el problema.
“¿Por qué desde las iglesias? –añadió el pastor Guzmán- porque la plataforma es salir y empezar a trabajar desde la fe tratando de alcanzar a la sociedad con un mensaje de esperanza, de que se puede cambiar cuando uno se deja ayudar por Dios”.
Lo que es importante aclarar es que cada uno de los credos que forma parte de Redentor no trabaja sólo para los fieles que concurren a su iglesia sino que se unieron para trabajar por todo aquel o aquella que enfrenta un problema de adicciones, incluso para quienes no profesan ninguna fe.
Rodolfo Gentilini, del grupo Esperanza Viva, amplía el concepto: “Trabajamos para la comunidad, para toda persona que esté en situación de riesgo, sea por el alcohol o las drogas. Ponemos énfasis en el tema de las drogas por el gran problema que hay y que crece a diario y al que los chicos acceden cada vez más chicos. Hoy, ya hay problemas de adicción a los cinco o seis años”.
“Independientemente de la fe que profese –agregó Gentilini- cualquiera se puede acercar sin ningún tipo de problema. Queremos, además, invitar a toda institución que se quiera sumar a Redentor porque toda la comunidad tiene problemas y de alguna manera tenemos que pararlos, de alguna forma tenemos que convocarnos, autoconvocarnos, participar y gritar para enfrentar las adicciones”.
Los recursos del Estado en las formas en que se manifiesten (campañas, intervención policial) vienen resultando insuficientes en la lucha contra las adicciones.
La convicción de Redentor es que el miedo, la indiferencia, el no-compromiso no dieron resultados y lo que ayer era un problema de algunos hoy es un problema de todos.

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