Concejales de Caroya pidieron a legisladores de la región una ley para proteger las cuencas de los ríos Guanusacate y Carnero.

Advertir la peligrosidad que representa la degradación de las cuencas de los cursos fluviales es algo que en nuestra provincia se viene llevando a cabo desde hace muchísimos años. Por caso, en 1992 se sancionó una ley que establecía la creación de un Comité de Preservación de las Cuencas de los Ríos Carnero, Jesús María, y Salsipuedes. Más cerca en el tiempo, en noviembre de 2003, los concejales de Colonia Caroya aprobaron una resolución declarando de interés público la preservación ecológica del río Carnero.
En todos los casos, la sensación era la misma: un puñado de causas identificables eran las responsables de la contaminación permanente de los cursos de agua. Extracción indiscriminada de áridos, arrojo de basura en los márgenes de los ríos, minería, deforestación de márgenes, arrojo sin control de agroquímicos.
Frenar ese deterioro implicará generar el organismo y los responsables del control y de las políticas que permitan revertir la situación en la que se encuentran muchos de nuestros ríos. Lamentablemente, la situación de nota en su verdadera magnitud a raíz de la prolongada sequía que afecta a la provincia, pero ello no quita que antes fue advertida por otras personas y que fueron propuestas medidas correctivas.
Los actuales concejales caroyenses reflotaron aquella resolución de 2003, promovieron una reunión con los legisladores provinciales por Colón y Totoral, y están planteando la necesidad de darle cuerpo a un Comité que ayude a salvar lo que se pueda salvar.

Retomar la iniciativa
Los concejales caroyenses Mario Rojas, Víctor Ducló, Miriam Desinano y Amílcar Ñañez mantuvieron una reunión con los legisladores por los departamentos Colón y Totoral, César Seculini y Alicio Cargnelutti, respectivamente, para promover a través de la legislatura provincial la creación de un Comité de Preservación de Cuenca para los ríos Carnero y Guanusacate.
En el Boletín Oficial del 6 de Mayo de 1992, se publicó la Ley 8148 que estableció la creación del Comité de Cuencas del Valle del Sol Norte y sus afluentes, que debía abarcar todo el territorio de influencia de las cuencas de los ríos Salsipuedes, Carnero y Jesús María, con sus respectivos afluentes.
Entre los objetivos que les trazaba la ley, se encontraba el de generar políticas, promover las medidas y desarrollar las acciones necesarias tendientes a lograr el adecuado manejo ambiental, además del desarrollo de estudios y propuestas para el mejor aprovechamiento hídrico y la ejecución de acciones y medidas necesarias para la eliminación de los factores contaminantes de los cursos de agua y del manejo de los excesos hídricos y derrames superficiales que provocan, y todo otro factor que afecte la salud humana y el ambiente en general.
Pero la realidad indica que dicho Comité no tuvo un despliegue importante ni desarrolló muchas acciones, a la luz del deterioro que las cuencas siguieron teniendo a lo largo de los años desde 1992.

Reflotar el tema
En noviembre de 2003, los concejales de aquel entonces aprobaron por unanimidad una resolución a través de la cual se declaró de interés público la preservación ecológica del Río Carnero, para evitar que ese curso fluvial se siga deteriorando.
Hace seis años, la resolución establecía que había que formular las gestiones para que los legisladores departamentales promuevan una ley provincial para crear el Comité de Preservación de Cuenca. Lamentablemente, la composición del Concejo Deliberante cambió en diciembre de 2003 y nadie continuó con las gestiones que se habían iniciado.
En esta oportunidad, los ediles caroyenses quieren integrar a sus colegas de Jesús María para incluir en el Comité también la cuenca del río Jesús María (Guanusacate).
Existencia de basura sobre las márgenes de los ríos, deforestación, explotación minera, extracción indiscriminada de áridos, y la aplicación de agroquímicos a través de casi todo sus recorridos son algunos de los factores que se tuvieron en cuenta para solicitar la creación del Comité de Preservación cuanto antes.
El objetivo: tomar medidas preventivas que aseguren la provisión de agua para riego –con la pureza y el estado que la naturaleza provee- y también para consumo humano. La intención es que se declaren como zonas de protección ecológica a las márgenes y los ríos que forman parte de cada una de las cuencas que permitan avanzar en el mejoramiento de las condiciones ambientales.

También los afluentes
El río San Cristóbal y el río La Granja son los dos afluentes que dan origen al Carnero. Esos ríos también atraviesan la comuna de Villa Cerro Azul, y las municipalidades de Agua de Oro y de La Granja.
Al río Guanusacate, a su vez, lo alimentan los ríos de San Miguel, Ascochinga, Santa Catalina, Carapé, y Los Dos Ríos, parte de los cuales corren por el departamento Totoral y el resto por el Departamento Colón.
Para el Comité de Cuencas del Valle del Sol Norte y sus afluentes, que se creó con la ley 8148, se establecieron funciones y atribuciones muy interesantes, entre ellas, coordinar acciones comunes a aplicar en cada jurisdicción municipal que tengan como finalidad controlar todo aquello que en forma directa o indirecta constituya fuente de contaminación de las aguas de la cuenca; receptar denuncias; y divulgar por distintos medios y organizar campañas publicitarias tendientes al conocimiento y toma de conciencia por parte de la población. Esas funciones hay que hacerlas efectivas.

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