Por: María Emilia Elías (Licenciada en Kinesiología y Fisioterapia)

Como bien indica su nombre, las llamadas “plataformas vibratorias” son plataformas que llevan en su interior un sistema vibratorio desarrollado para proporcionar al cuerpo cierto tipo de vibraciones beneficiosas.
Durante cualquier movimiento, incluso una simple caminata, en el momento del impacto del suelo innumerables vibraciones se generan y transmiten en todo el cuerpo. Estas vibraciones se transmiten a través del pie, la pierna, la columna vertebral y el cuello con enormes beneficios para todo el sistema esquelético-muscular.
La idea que llevó a la creación de las plataforma vibratorias fue la de intentar reproducir la vibraciones naturales que se producen en la práctica del ejercicio normal. Las vibraciones de la plataforma provocan una respuesta muscular refleja, lo que hace que las fibras musculares se contraigan y provoquen el entrenamiento. Lo curioso es que se ha demostrado que las vibraciones tienen numerosos beneficios extra para todo el sistema esquelético. Lo cual hace del entrenamiento con plataforma vibratoria un entrenamiento ideal como complementario (para deportistas habituales) o como único entrenamiento (para personas sedentarias o mayores).
Este tipo de máquinas no son algo totalmente novedoso. En los años 60, se comenzaron a utilizar en estaciones espaciales rusas. Con 10 minutos al día, multiplicaron el tiempo que los astronautas rusos permanecieron en órbita (420 días, frente a los 120 que aguantaron los americanos, quienes volvieron a tierra aquejados de problemas musculares y óseos).
El entrenamiento con plataforma vibratoria puede ser mucho más intenso que el entrenamiento tradicional. La razón es que las fibras musculares se contraen hasta 35 a 40 veces por segundo. Las sesiones de entrenamiento son mucho más cortas, y los beneficios mucho más rápidos.
El funcionamiento es sencillo. La persona sube a la plataforma y selecciona el programa que desea para entrenar una parte específica del cuerpo. Entonces se posiciona sobre la plataforma en distintas posiciones que se explican en el manual de uso o directamente en el display de la máquina (según el modelo).
Desde los primeros momentos de ejercicio en la plataforma se empiezan a sentir claramente los efectos de las vibraciones: los músculos se contraen al 100%, la frecuencia cardiaca sube y aumenta la circulación sanguínea. Al mismo tiempo, hay otras adaptaciones de larga duración mucho más importantes y profundas: las estructuras óseas se refuerza, aumenta la secreción de hormonas, el metabolismo, el consumo de calorías y se estimula el sistema nervioso central y periférico.
La sesión de trabajo dura alrededor de 10/15 minutos, y la frecuencia puede ser de tres veces por semana o diaria.

Ventajas
• Prácticamente no hay esfuerzo, fatiga, ni sudoración (esto ayuda a que no dejes de hacer ejercicio, pues resulta un placer hacerlo)
• Se puede utilizar cualquier ropa para hacer el ejercicio (trajes, ropa de vestir, ropa deportiva etc.)
• Con un solo aparato puedes ejercitar todos los músculos, a diferencia de las caminadoras, escaladoras, pesas, etc. que actúan en sólo algunos músculos, esto te permite ahorrar espacio y dinero en accesorios.
• Tan sólo 10 minutos de hacer ejercicio equivalen a una hora corriendo o 1 hora y media en un gimnasio convencional.
• Evita las lesiones en tendones y músculos, por movimientos bruscos; así como la sobre carga en las articulaciones.

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