Unas 60 personas de diversas instituciones de Jesús María tomaron parte de la Jornada de Diagnóstico Participativo sobre problemas de la niñez y la adolescencia local.

El doctor Emilio Graglia y la licenciada María Claudia Serna, especialistas en diseño de políticas públicas, fueron los responsables de coordinar la realización de la Jornada de Diagnóstico Participativo al que convocó el Consejo Local de Niñez, Adolescencia y Familia de Jesús María y del que tomaron parte unas 60 personas en el Colegio Domingo Faustino Sarmiento.
La realización del diagnóstico resulta imprescindible para poder llegar al diseño y gestión de políticas públicas municipales que tiendan a satisfacer la demanda de niños y adolescentes cuyos derechos se vean vulnerados.
Pero para que este diagnóstico no falle, Graglia lo supeditó a tres cuestiones: la voluntad política, esto es, que las autoridades se dispongan a escuchar las conclusiones del diagnóstico; la participación de los actores sociales en forma sostenida, teniendo en cuenta que los argentinos no nos caracterizamos por la participación; y la utilización de una metodología ya que no alcanza con describir, interpretar, y criticar la situación de vulnerabilidad en niños y adolescentes.
El objetivo final del trabajo es identificar necesidades y problemas y formular las alternativas posibles de solución, momento en que el trabajo del Consejo Local de Niñez concluye y comienza el momento en que las autoridades deben ejecutar proyectos para resolver los problemas identificados.
Aunque no hubo conclusiones todavía, ya que hace falta elaborar una síntesis y ponerla a consideración de la comunidad antes de seguir avanzando en el proceso, de la reunión llevada a cabo en el Sarmiento surgieron algunas puntas de ovillo sobre la situación local.
Como una cuestión clave, se planteó la realidad de que la comunidad no asumió todavía que tanto niños como adolescentes son “sujetos de derecho” y no objetos sobre los que se dispone arbitrariamente. Lo que hay que derribar es un antiguo paradigma y plantear un nuevo escenario.
Respecto de los adolescentes, se pudieron visualizar algunas problemáticas específicas, por ejemplo, que no hacen una utilización correcta del tiempo libre y que tienen demasiado tiempo ocioso que no aplican a la realización de ninguna actividad creativa. Y encadenado a ese problema, se encuentra la problemática de las adicciones, de la violencia, y de una tendencia a la automarginación y la soledad. Y esa misma cadena concluye, en muchos casos, con la deserción escolar.
En los niños, la observación que más se repitió fue la que señala que ha mermado demasiado la contención familiar y que muchos niños parecen invisibles en sus propios hogares y reptan entre la vereda, el Cyber, o el club en el mejor de los casos. El común denominador de estos casos: padres ausentes.
En la mayoría de los casos, la referencia al rol de los padres fue explícita en el sentido de que faltan límites, falta autoridad, y falta compromiso hacia la educación de los hijos, tanto que algunos participantes del encuentro señalaron como problema que había padres que no estaban calificados para ello.
Todas estas problemáticas serán jerarquizadas de modo que se puedan ir proponiendo alternativas posibles para, al menos, algunas de estas problemáticas y que puedan abordarse desde políticas municipales durante 2010.
Para ello, resultará indispensable que el municipio le asigne presupuesto para el funcionamiento del Consejo Local de Niñez y para la ejecución de algunos proyectos.

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