Inicialmente, abarcará a cinco barrios que tienen en conjunto unas 1500 conexiones. La intención no es recaudatoria, asegura el municipio, pero castigará el exceso en los consumos de agua potable.

Desde hace unos 90 días, la Dirección de Saneamiento municipal de Jesús María viene depurando el sistema de medición de agua potable para lanzar desde el año próximo un sistema de cobro para los excesos de consumo.
La intención del municipio es comenzar en cinco barrios: La Represa, Parque Suizo, Italia, La Florida, y Bulgheroni, lo que representaría la medición de unas 1500 cuentas sobre las ocho mil que tiene la ciudad.
Para poder hacer efectivo el lanzamiento del programa, el municipio se abocó a colocar medidores en aquellos domicilios donde no había –cerca de un centenar- y a reemplazar algunas unidades que no funcionaban. Antes de que se termine el año, se estará en condiciones de medir los cinco barrios mencionados. En forma progresiva, luego, se irán incluyendo otros sectores tratando de cerrar el anillo en toda la ciudad.
Actualmente y en forma piloto, el municipio viene haciendo mediciones a unos 350 usuarios. En barrio La Represa y Parque Suizo detectaron que, en promedio y por cuenta, hay un exceso de ocho y diez metros cúbicos por mes, partiendo de una base de 20 mil litros mensuales. Con la tarifaria actual, ese exceso de consumo implicaría entre 8 y 15 pesos más en la facturación mensual.
Vale aclarar que no se tratará de un sistema de cobro por cada metro cúbico que consuman las familias sino que partirá de una base de metros cúbicos bimestrales y probablemente adopten el mismo criterio que utiliza la Cooperativa en el servicio que presta en Colonia Caroya que es de 30 mil litros bimestrales. A partir de ese mínimo, se cobrarán los metros que se consuman en exceso. Eso es algo que tienen que definir junto al Concejo Deliberante.
Tampoco es que todas las viviendas vayan a pagar lo mismo por ese servicio básico ya que se seguirán teniendo en cuenta las variables que se aplican ahora como antigüedad de la vivienda, metros cuadrados de vivienda y metros cuadrados de terreno, y la zona en que está ubicada la unidad habitacional.
Lo que se planificó hasta que termine el año es comenzar a notificar a aquellos vecinos cuyos consumos se consideran excesivos con el objetivo de que sean ellos mismos los que comiencen a restringir el consumo.
“Con este sistema no queremos recaudar más sino que el mismo vecino restrinja sus consumos. Tal vez por el bosillo, pueda llegar a entrar la idea de que hay que cuidar el agua y que no es cierto que en Jesús María el agua sobre, como comúnmente se cree”, señaló Luis Picat, responsable de la cartera de Saneamiento.
En Jesús María, se exige la colocación de medidores de agua domiciliarios desde el año 1992, pero desde el área correspondiente nunca se controló ni se midió el consumo. Las autoridades parecen dispuestas a implementarlo desde 2010 y trabajan en ello de prisa.