Al parecer, la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual les permitirá ofrecer Internet, Telefonía, y Televisión por IPTV por un abono básico. La entidad se prepara para dar el salto tecnológico.

En la madrugada del pasado sábado, el Senado de la Nación aprobó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que limita el ingreso de las telefónicas al negocio de los medios de comunicación. Ese límite significa que se abre una posibilidad interesante para las Cooperativas de Servicios Públicos, muchas de las cuales están interesadas en el negocio que se conoce como Triple Play.
El Triple Play consiste en ofrecer variados servicios a través del mismo cable –teléfono, Internet, y televisión por IP (IPTV)-. Vale destacar que en este último caso, el servicio de televisión por IP vendría a suplir el tradicional servicio de televisión por cable, aunque técnicamente no se trate del mismo servicio. El avance de la tecnología permitió en algunos países que se añadan más servicios, por ejemplo, cámaras de seguridad, por lo que ya no se habla de triple play sino de N-play donde el horizonte de servicios a prestar no se terminó de agotar.
La pregunta es si nuestra Cooperativa de Servicios Públicos está preparada para dar semejante salto tecnológico y ése fue el motivo que llevó a Primer Día a formular la consulta ante las autoridades del Consejo de Administración. Desde la entidad, aseguran que sí.
“La Cooperativa está haciendo experiencias en materia de trasmisión de televisión porque ya contamos con telefonía e Internet. Las pruebas se hacen desde un servidor que comanda el nodo hacia el “set on box” que es el aparato que irá en los domicilios y que permite dividir las frecuencias, decodificarlas, y enviarlas al televisor”, explicó el síndico suplente Hugo Peralta.
El secretario de la entidad, Eugenio Sella, aseguró que esta no fue una preocupación de estos tiempos: “Cuando escuchábamos que esto se venía, nos ocupamos de ir a cada lugar donde se hablaba del tema para aprender todos los detalles sobre el funcionamiento e, incluso, el modo que comercialización que tiene este tipo de servicios”.
De hecho, durante la última exposición de la Sociedad Rural de Jesús María se hizo una prueba en el stand de la Cooperativa sobre televisión por IP que los dejó satisfechos y que ler marcó cuáles son los ajustes que tienen que hacerle.
En Argentina se prevé que el sistema de N-Play va a estar funcionando a pleno dentro de dos o tres años. Por el momento, se conocen diversas experiencias para las que hace falta una gran capacidad de banda ancha. Pero hoy no se visualiza con la definición con que la IPTV se ve en el resto del mundo y para la que hacen falta televisores de plasma o de LCD.
Mucha gente cree que la Cooperativa va a ingresar en competencia directa con Cablevisión, el único prestador de televisión por cable en esta región, y cree que podrá ofrecer idéntico servicio a menor precio, pero esa ecuación no es la adecuada.
“Es una cosa totalmente distinta, que se comercializa en paquete y que en el mundo ronda un costo de 40 dólares por todo el servicio”, aclaró Sella.
Para la Cooperativa, hacer el cableado con el cable-modem que tiene Cablevisión le costaría una fortuna y estaría invirtiendo en una tecnología que ya quedó atrás.
Tanto es el avance de la tecnología que, en la opinión de los directivos de la Cooperativa, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual está fuera de foco con esos avances. “Las telefónicas debieran poder prestarlo al servicio porque la ley no puede ir en contra de la tecnología y en contra de todo lo que ya se puede disfrutar gratuitamente a través de Internet”, consideró Peralta.
La otra pregunta importante es si la Cooperativa va a poder prestar el servicio tripartito (TV, Teléfono, Internet) cobrando lo que se cobra a nivel internacional, esto es, 40 dólares o 160 pesos.
“Sí se podría cobrar un abono a ese precio, pero la gente no tiene que confundir eso con lo que pueden ser, después, consumo de películas u otros servicios que no están incluidos en ese básico”, añadió el síndico suplente.
Respecto del porqué no se conoció todo este trabajo de la entidad, Sella ofreció una explicación: “Hemos estado trabajando silenciosamente en primer término porque antes la ley no nos permitía y porque tampoco podemos abrir una expectativa a la gente que después podemos dejarla trunca por numerosas razones. No nos gusta prometer en vano”.
Lo que se viene es una preparación de la red que precisa de diversas centrales para poder distribuir la señal televisiva. Tecnológicamente, las posibilidades van a estar abiertas al 50 por ciento de los usuarios servidos por la Cooperativa.
Más tarde o más temprano, el Consejo Directivo cree que va a estar en condiciones de ofrecer en servicio casi en forma paralela a que consigan el permiso para prestarlo. Vienen preparándose para eso.­­