En lo que va del año ya hubo al menos 9 muertes por dengue y más de 26 mil contagios reconocidos oficialmente, aunque las asociaciones médicas afirman que fueron muchos más.
Y la posibilidad de un nuevo brote se explica por una sencilla razón: el dengue ya es una enfermedad local, instalada en el país, que llegó para quedarse. Por lo que el temor a que otro episodio de contagio masivo más complejo que el anterior, es cada vez más alta, a la vez que se registra un fenómeno nuevo: la dispersión del mosquito transmisor, el Aedes aegypti, hacia lugares donde antes no se encontraba.
“Eso no se esperaba y se ha visto que el mosquito ha ganado espacio, no porque se haya adaptado, sino porque las condiciones le son mucho más favorables”, afirmó José Luis San Martín, especialista cubano y consultor de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que tiene una vasta experiencia en la batalla contra el dengue, en particular en el brote que sufrió –y superó– su país en 2001.
En una entrevista con La Voz del Interior aseguró que “el brote que hubo en el país da más claridad de que la situación se puede complejizar mucho más, porque hay condiciones de infraestructura sanitaria muy favorables para el mosquito. Y quizás también algunos elementos ambientales, con zonas de riesgo más ampliadas en cuanto a las temperaturas, que dan más posibilidades de transmisión. Yo creo que este brote ha abierto los ojos a muchas personas, y ha dejado claro que el riesgo es real para toda la población. Y por eso se ha empezado a trabajar de una manera más sistemática en el tema”.
Ante este panorama, ¿cómo piensa cada provincia evitar una nueva crisis sanitaria como la que vivió el país hace unos meses?
Por ahora, salvo algunas excepciones, son las organizaciones sociales y los propios vecinos los que parecen más decididos a enfrentar el problema con acciones concretas.
Así lo demuestra la vigésimo cuarta producción de la Red de Diarios en Periodismo Social, en la que diez diarios provinciales realizaron un relevamiento de las iniciativas gubernamentales o individuales puestas en marcha para prevenir un nuevo brote que instala el debate: ¿sólo alcanzará con el esfuerzo de la sociedad civil?.
Justo Carbajales es coordinador general de la Red Solidaria de Profesionales de la Salud y para él las acciones deben ser conjuntas: “No sólo hay que acudir al Estado nacional o las provincias, el esfuerzo debe ser de todos. La enfermedad está en el país y estallará cuando empiece el calor. No va a venir de afuera, está en el patio de nuestras casas, por ello es importante trabajar en la prevención y evitar más muertes… pero es un trabajo de todos”, aseguró.
“La escandalosa pobreza que hemos sabido conseguir -añadió- también nos está mostrando consecuencias poco pensadas, como son las epidemias reiteradas de distintas enfermedades infecto- contagiosas. Sobre estos dos pilares el cambio climático y la pobreza, se asienta el dengue”.

Fuente: Periodismo Social

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