Mientras los concejales del oficialismo arman un proyecto normativo, el municipio lanzó un sondeo de opinión y se reunió con el Centro Comercial e Industrial de la ciudad.

Los concejales de la Unión Cívica Radical de Jesús María retomaron una iniciativa de la época del ex intendente Jorge Colombo sobre un sistema de estacionamiento medido -que en aquel momento fue propiciado por el actual secretario de Gobierno, Enrique Brizuela- y trabajan para ver si es viable en nuestros días con el crecimiento que tuvo el parque automotor y el flujo diario de visitantes que recibe.
La iniciativa no tiene por el momento estado parlamentario, es decir, no fue ingresado ni siquiera como proyecto en el Concejo Deliberante y tampoco se ingresará si no existen los consensos suficientes como para que el sistema se implemente.
La cuestión es simple: estacionar en el centro durante las horas de atención comercial es lisa y llanamente un caos. A la falta de lugares para estacionar, se suma la desidia de conductores que estacionan en doble fila o sin respetar la distancia con el cordón de la vereda e, incluso, estacionando sin respetar la distancia que hay que mantener en las esquinas para garantizar la visibilidad de quienes tiene que atravesar una bocacalle.
La Secretaría de Gobierno les ofreció a los concejales la posibilidad de realizar un sondeo de opinión entre los comerciantes y los vecinos de diferentes barrios para saber su opinión sobre el tema.
En el formulario, había que marcar con una cruz si la preferencia era que el sistema incluya vigilancia a través de “naranjitas” (mayores de edad sin empleo, carecientes, y capacitados previamente), o a través de un sistema electrónico (tarjeta magnética con crédito). También se preguntó sobre horarios y días en que debía controlarse el sistema y sobre la tarifa que debía cobrarse.
La sorpresa para el municipio fue que solo 74 sobre 227 comerciantes contestaron el sondeo, mientras que en los barrios se concretaron 306 encuestas. En estos últimos, la opinión de un 63 por ciento se pronunció a favor de la implementación del sistema con preferencia por la tarifa de un peso la hora y vigilado por naranjitas.
Sobre la posición de los comerciantes frente al sondeo, Brizuela consideró que encierra un “no” encubierto porque se trata de dos tercios del universo que tiene que opinar porque allí se implementaría el sistema.
“Me parece que hay que juntar al Centro Comercial, a los que impulsan el proyecto, y al Departamento Ejecutivo para armar una agenda de acciones para ir definiendo, después del relevamiento, esquemas alternativos como puede ser una playa de estacionamiento en la zona del ferrocarril para los usuarios diarios con un costo mínimo para que libere espacios”, consideró Brizuela.
““Si no hay un consenso mayoritario -añadió Brizuela- de la gente no se puede avanzar. Hay que verificar una opinión mayoritaria a favor o en contra que, en definitiva, va a disparar que la acción se lleve adelante o no. Esto lo tienen claro los concejales y nosotros también”.
El jueves por la noche, un grupo de comerciantes se reunió con Brizuela en la sede del Centro Comercial para escuchar los resultados del sondeo de opinión realizado y donde tuvieron la oportunidad de manifestar su posición al respecto, mayoritariamente por el sí aunque con diferencias respecto del método a utilizar.
Allí, el secretario de Gobierno reconoció que la ciudad tiene un atraso normativo que debe corregir y que ese déficit le impide a la autoridad de aplicación ejercer los castigos con la severidad que se requiere cuando se pretenden modificar conductas en el tránsito.
“No es sólo el problema del estacionamiento sino de cómo se circula en este sector. Hay un montón de conductas viciosas como el estacionamiento en doble fila, no respetar los espacios para las motos, la invasión de la senda peatonal, el no respeto al peatón. La visión y el tratamiento tiene que ser mucho más amplio”, explicó Brizuela.
El Ejecutivo está trabajando sobre ese proyecto de actualización normativa y también se lo plantearon a los centros vecinales para que ellos avalen la iniciativa que incluye la modificación del Código de Tránsito con sanciones más duras para las conductas inadecuadas buscando armonizar a todos los actores del tránsito: autos, motos, peatones, transporte público, y ciclistas. Pero el debate recién comienza y podría demandar varios meses antes de que se defina algo en firme.

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