El comportamiento atípico de la epidemia de gripe A H1N1 tiene en guardia a los médicos de esta zona, quienes sugirieron que la emergencia se mantenga hasta el 31 de julio.

El miércoles pasado, un rato después del mediodía, volvió a reunirse la Comisión Pública y Privada de Monitoreo y Seguimiento de la Emergencia Sanitaria que integran los tres municipios de la región, el Hospital Vicente Agüero, y los representantes de las clínicas y sanatorios privados.
De la reunión surgió que se constató una disminución en el número de consultas sobre gripe A H1N1 pero se ratificó que el número de internados sigue siendo importante, esto es, las camas críticas siguen abarrotadas de engripados.
Como las autoridades sanitarias y los especialistas previeron un posible rebrote de la enfermedad para la población comprendida entre los 15 y los 35 años, se recomendó a las autoridades municipales que sigan restringiendo la realización de actividades que impliquen concentración masiva de personas.
También se dispuso solicitar a las autoridades sanitarias de la Nación y la Provincia que provean los recursos humanos, técnicos y económicos para enfrentar la situación sanitaria local.
En la reunión, se decidio conformar un Consejo Regional de Salud que pueda abordar otras problemáticas una vez que pase esta emergencia.
El documento que firmaron las autoridades presentes instó a los ciudadanos de la región a que eviten la exposición y el riesgo de contagio en ámbitos cerrados ante la posibilidad de un rebrote durante las próximas dos semanas.
Enemigo desconocido
Lo normal para esta época del año hubiese sido que el virus de la gripe “estacional”, el H3N2, hubiese encabezado las estadísticas epidemiológicas al llegar a la semana 26. Pero esto no ocurrió y ese virus fue desplazado por el H1N1, cuya peligrosidad sigue siendo evaluada y desconcierta a los médicos.
¿Por qué? Porque nunca se vieron cuadros como los que se están viendo ahora y nunca afectó tanto el virus de la gripe a franjas etáreas como las que está afectando hoy.
Por citar un caso, la cantidad de neumopatías bilaterales que se están viendo en la región no se vieron antes y, aunque no se tiene la certeza, el vínculo con la gripe A H1N1 parece inevitable.
En nuestra zona, cuatro personas murieron en el último mes por padecer neumopatías bilaterales. De esas cuatro personas, tres tenían 18, 27, y 42 años. Más aún, una de esas personas estaba absolutamente sana cuando fue a consulta.
El Hospital Vicente Agüero entregó 300 tratamientos con “Tamiflu”, específico para la gripe A H1n1, y se calcula que en el ámbito privado se entregaron más de 70 tratamientos.
Un dato importante se relaciona con la dificultad que atraviesan los centros de salud para derivar a pacientes críticos y que necesitan de camas con respirador. El fin de semana pasada, por ejemplo, fue imposible trasladar a un aduto mayor que precisaba respirador con urgencia.
La coincidencia en la comunidad médica de la región es unánime respecto de que las autoridades mantegan la emergencia y que se sigan difundiendo informaciones preventivas. Lo complejo para los municipios será sostener la emergencia y evitar que bajo la fachada de una fiesta privada se sigan concentrando jóvenes en forma masiva.