Fue una manera de recordar que hace un año se votaba en contra la polémica resolución 125. Desde ese entonces no hubo reglas de juego claras para el sector.

Unos 50 productores volvieron a reunirse, al mediodía del viernes 17, en la rotonda de ingreso a Sinsacate como una manera simbólica de recordar que hacía un año se votaba en contra en el Congreso de la Nación la polémica resolución 125.
Convocados por la Sociedad Rural de Jesús María, los ruralistas compartieron unos choripanes y algunas costillas antes de improvisar una mini asamblea para intercambiar opiniones sobre el rumbo de la economía y sobre eventuales medidas que podría disponer el gobierno nacional.
David Rubín, vicepresidente de la entidad agropecuaria, se refirió a la dificultad para seguir produciendo sin reglas de juego claras y sin previsibilidad: “Lamentablemente, no sé si no hay una política o realmente hay una mala política para el sector porque esto realmente ha llevado a un año catastrófico. Hay sectores que están destruidos como es el caso del sector tambero que está en pie de lucha pero en una situación terminal al igual que el sector de los criadores de carne vacuna. La lucha sigue tal cual, no se avanzó absolutamente en nada. Por el contrario, hemos perdido un año valiosísimo con mucha gente en situación de desastre y nadie pareciera acusar el recibo de las señales que la sociedad le da
Consultado respecto de si el gobierno no puso demasiado el acento en la producción de soja, aunque no es la única realidad del sector productivo, el dirigente estimó: “Hay muchas cosas que tienden a enmascarar la situación. No te olvides de que venimos de una devaluación progresiva pero constante también. El precio que hoy tiene la soja no es el mismo que tenía hace un año atrás -300 y algo de dólares contra 240 que tiene ahora- nuestros insumos siguen dolarizados y se han acomodado en dólares a valores históricos mientras el precio de la soja sigue cayendo. Pero es una realidad pequeña de todo el sector agropecuario cuando el año próximo vamos estar importando carne, leche, trigo, incluso harina para hacer pan lo cual es una situación lamentable. Se habla de redistribuir riquezas cuando, en realidad, se está destruyendo la fuente de generación de riquezas”.
“Económicamente -añadió- más complejo es pensar cómo vamos a hacer para desplegar la mesa de los argentinos, de lo que tanto se habló, cuando tengamos que importar productos básicos despegándolos de los precios internacionales. Al no haber ni siquiera un excedente exportable que subsidie a la mesa de los argentinos, la situación va a ser mil veces peor”.
Respecto de las acciones que van a encarar en breve, Rubín señaló que el encuentro del pasado viernes tenía como otro de sus cometidos empezar a discutir ideas pero también planes de acción, incluso a nivel legislativo.
El 27 de julio, la Sociedad Rural de Jesús María participará de la inauguración de la exposición de Palermo donde volverá a reunirse la mesa de enlace de las entidades del campo.
“Tenemos que empezar a plantearnos cómo seguimos defendiendo nuestra postura porque no ha habido ningún cambio hasta ahora. Nadie toma nota de lo que el pueblo quiso decir en las urnas, cosa que es lamentable porque la situación tiende a exasperarse y agravarse”, concluyó Rubín.