Por: Fernando Manera (Bioquímico, Jefe de Bromatología de Colonia Caroya, miembro fundador de la Asociación de Bromatología, Ambiente y Zoonosis de Córdoba).

En Argentina estamos temblando de miedo por una nueva pandemia: Gripe A H1 N1. ¿Debemos temblar?… o ¿debemos saber?

En nuestro país, hasta el 3 de julio la gripe porcina había causado 60 muertes… mirando esta cifra causa miedo, porque los medios comunican muchas veces por día el numero creciente de muertes causadas por este virus… pero sin aclarar que muchas de esas personas tenían ya una complicación previa, por ejemplo, bebés prematuros, transplantados, con enfermedades coronarias, pulmonares, renales, entre otras, y sin aclarar que hay mayor riesgo en ancianos y niños.
El grupo de mayor riesgo y la forma de contagio de la gripe A es similar o parecida a la del grupo considerado de riesgo para la influenza o gripe común que, dicho sea de paso, en nuestro país causó 3.800 muertes en el año 2008. Sí, señor lector, le estoy diciendo que en 2008 murieron
más de 10 personas por día de gripe común. ¿Qué hubiera pasado si diariamente el Ministerio de Salud le comentaba esto?, ¿y si le comentaran en este momento que en la Republica Argentina mueren por día 8 menores por desnutrición? Así es. Mueren alrededor de 3.000 seres humanos por desnutrición en el año. Por las dudas si no se dio cuenta, quiero que sepa que estas muertes no son producidas por un virus que vino desde lejos: se mueren porque no reciben una alimentación básica y elemental que -como seres humano y por sus derechos- deberían recibir.
Más aún, esto ocurre en Argentina, país que antes de que comenzara el conflicto Gobierno-Campo, era el que mayor cantidad de alimentos producía por habitante en el Mundo.
Me pareció escuchar hablar de políticas de redistribución correcta de los ingresos, pero debo haber escuchado mal, casi seguro que escucho mal, ya que tampoco escuché cuando comunicaban esta realidad desde el Ministerio de Salud. Y si le digo que en Argentina también mueren por año aproximadamente unos 5.000 menores de 5 años por diarreas provocadas por errores en el manejo de los alimentos, manipulados principalmente por los papás en el hogar. Esto me da un promedio de mas de 13 por día. ¿O sea que, en mi país, se mueren 13 niños por día por un problema que sería solucionable solamente con una correcta educación y con buenos hábitos?
Y sigamos “blanqueando” muertes que a diario ocurren en nuestro país: 4 por tuberculosis, 11 por chagas, mas de 25 por enfermedades intrahospitalarias, entre muchas otras.
Y en el mundo unos dos millones por año de malaria, y otros 2,2 millones por diarreas. Sr. lector, como usted se habrá dado cuenta, la cantidad de muertes que a diario ocurren en nuestro país y en el mundo por distintas causas son muchísimas más que las producidas por esta nueva gripe, pero de aquellas nadie habla y, por consiguiente, el periodismo no las ha mediatizado. Lo que les estoy diciendo no es para quitar ni disminuir para nada la seriedad de esta pandemia que hoy nos afecta, ya que el virus de Gripe A H1 N1 es potencialmente muy peligroso porque puede recombinarse o mutar, aumentando su patogenicidad y, además, tiene la capacidad de difundirse con gran facilidad. Simplemente lo digo para que no tengamos miedo, ya que esta explicación la realizo dentro del contexto de las demás causas de muertes, y usted al poder compararlas podrá darle la real dimensión que socialmente tiene cada una.
Las medidas que debemos tener no son ni más ni menos que las que deberíamos tener para cuidarnos de infecciones de todo tipo, como la gripe común, tuberculosis, o cuando preparamos incorrectamente un alimento, incorporándole un microorganismo causante de enfermedad.
Como tenemos la costumbre de mediatizar todo, también lo hacemos con las enfermedades, y parecería que una nueva sustituye o anula la otra. Este es otro gran error porque, desde que apareció la Gripe A, ya no se habla de Dengue. ¡Cuidado, cuidado! que esta enfermedad es muy seria y con la llegada del próximo verano, también llegaran los Aedes (en realidad nunca se fueron, ya que sus huevos están en el medio ambiente), con la posibilidad de que circule un virus con DEN diferente al que causó los casos del verano pasado. Eso significaría un aumento del riesgo de que padezcamos Dengue Hemorrágico, enfermedad que -según Epidemiología de países que hace años que la padecen- tiene un 10% de mortalidad. Compárela con la mortalidad que, hasta el momento, tiene en el mundo la gripe A H1 N1, que es entre el 0,1 y 0,5 %.
Se extenderán las vacaciones invernales para evitar el contagio entre los alumnos, pero esto puede servir siempre y cuando, los niños y jóvenes se queden en su hogar, porque si en las vacaciones salen a los cines, shopping, canchas de fútbol, y demás lugares de esparcimiento público, estaríamos más o menos en lo mismo. Deberíamos tener en cuenta que desde que una persona le ingresa el virus, la enfermedad puede manifestarse entre los 4 y 6 días posteriores. Una medida de prevención al cerrar un establecimiento es cubrir dos ciclos de infestación, o sea, con 14 días es más que suficiente para cumplir con este objetivo, por lo que me hago una pregunta: ¿para qué ampliar las vacaciones invernales que son de dos semanas?
Hoy, hay tecnologías que permiten disminuir la carga de microorganismos en los ambientes. Uno basado en un principio físico, la luz Ultra Violeta, y el otro químico, gas Ozono (O3).
En las dos disertaciones sobre Cambio Climático que se realizaron el 1 de julio en el Colegio IPEM 349, se utilizó por primera vez en nuestra provincia, este tipo de tecnología, mediante el uso de dos generadores ambientales de Ozono, que permitieron controlar el mundo microbiológico del salón, disminuyendo considerablemente el riesgo de que los asistentes pudieran contraer enfermedades transmisibles por vía aérea. Simple y efectivo. Solamente hay que pensar.
Todo se basa en tener cuidado y, mediante una correcta información, llegar a la comunidad para lograr una buena educación, que le permitirá adoptar medidas higiénico sanitarias, basadas en buenos hábitos, que al ser aplicados en las actividades diarias disminuirían muchísimo los riesgos de enfermar.

Anuncios