Dentro del marco del programa “Agua, tesoro de Caroya”, los alumnos de los colegios secundarios visitaron el canal San Carlos y el canal Huergo y aprendieron sobre ese patrimonio.

Dentro del marco del programa “Agua Tesoro de Caroya”, que lleva adelante la Dirección de Educación y Deportes de Colonia Caroya, por iniciativa de la concejal Elena Marchetti, unos 300 alumnos de instituciones educativas de nivel medio recorrieron los canales de riego y se interiorizaron sobre las técnicas que utilizaron los colonos.
Acompañados por Roberto Griguol, uno de los cinco vecinos vivos que trabajó con pico y pala en la obra del canal San Carlos, los alumnos aprendieron cómo funciona el sistema que permite llevar agua de riego a las chacras caroyenses.
“Acá tienen que juntarse Colonia Caroya, Vicente Agüero, Jesús María, y Sinsacate y gestionar a nivel provincial o nacional para pedir un dique de embalse para tener agua”, opinó Griguol sobre el futuro de la provisión del vital elemento.
“Hay que acumular -añadió- agua y no hacer obras sin saber dónde vamos a ponerla. Por ejemplo, Colonia Caroya durante los años lluviosos se desperdició un montón de agua y si eso se hubiera acumulado cuando viene un golpe de seca (sic) se les da agua de riego o para cualquier otro uso”.
Griguol tiene 82 años y trabajó en el San Carlos desde los 16 años. Sobrevivió a algunos derrumbes mientras se construían las galerías filtrantes y vivió duras jornadas instalando una suerte de cocina de campaña debajo de un árbol que aún sigue en pie.
La intención de Elena Marchetti, quien publicó el año pasado el libro “Y ellos consiguieron el agua” es que las jóvenes generaciones tomen conciencia sobre la titánica tarea que emprendieron los colonos a partir de 1910 y sobre cómo se puede hacer para que ese patrimonio se mantenga en el tiempo.
La propuesta es que los colegios hagan una devolución y propongan folletería y cartelería y que puedan multiplicar el mensaje de resguardo de ese patrimonio en las escuelas de nivel primario.