Como corolario de un acto prolijo y que se desarrolló con puntualidad, quedan los mensajes que dejaron docentes y dirigentes sobre la generación de mayo y sus implicancias en la historia actual.

Mensaje de la directora de la escuela Morandini, Mirta Jurado

25 de mayo de 2009 dice el calendario. Sólo falta un año para recordar el bicentenario del nacimiento de una nación libre y soberana. Fecha que no debería representar sólo un día feriado porque en ella y con ella recordamos uno de los acontecimientos más importantes en cuyas cimientes se construyó nuestro país.
Fue durante la Revolución de Mayo de 1810 que aquella colonia decidió crecer y desarrollarse como un pueblo independiente y protagonista de su propio destino.
Revolución. Palabra cuyo significado nos invita a un cambio profundo de ideas, a salir del letargo en el que a veces estamos sumidos. ¡Qué gran desafío tenemos hoy! Construir una realidad que nos permita manifestarnos, expresarnos, respetar las diferencias, lo diverso. Todo en la convicción de que el acuerdo y el consenso nos abrirán las puertas hacia el país libre y soberano que soñaron nuestros antepasados y que nosotros reivindicamos día a día en nuestro hacer cotidiano. En nuestro compromiso estará aceptar o no este desafío, sabiendo que todo cambio implica responsabilidad, pasión, altruismo, y fundamentalmente amor dejando de lado las mezquindades y los intereses personales, haciendo prevalecer el bien común desde el rol y la función que cada uno tenemos como personas, como ciudadanos, como padres, como alumnos, como dirigentes. Esta fecha nos obliga a incursionar en nuestro interior y descubrir lo que cada uno de nosotros hicimos, hacemos y haremos para el engrandecimiento de la patria.

Mensaje del intendente Gatica

“Creo haberlo repetido en los años anteriores que el 25 de mayo, además de congregarnos a ver a nuestros hijos desfilar, y a recordar la gesta de mayo de 1810 debe ser un día para la reflexión. De cara al bicentenario, pensaba en qué significa el 25 de mayo para cada uno de nosotros. Cuántos símbolos diversos expresa el 25 de mayo.
Me lo preguntaba en mi casa y para mi hija era una cosa y para mi hijo era otra. Si pensamos con qué queremos comparar el 25 de mayo, seguramente pueden aparecer mil imágenes que fueron forjándose en nuestra conciencia por el paso por la escuela. La mazamorra, el locro, la fiesta, los paraguas de la lluvia de la semana de mayo, la primera junta. Deben haber cientos, miles de imágenes en cada uno de los ciudadanos que se pongan a pensar un momento qué expresaba esto.
Quizás pocos pensemos profundamente lo que significó, lo que empujó al pueblo de aquel momento a agruparse detrás de valores comunes, detrás de un ideario común, detrás de un proyecto común que no lo pudieron concretar ellos y con el que nosotros también estamos en deuda con la generación de mayo.
Hay que ser optimistas porque si esta gente pudo vencer al imperialismo de aquel momento, sé que nosotros también podemos vencer las adversidades de nuestra época. Bernardo de Monteaguado escribía en las crónicas de aquel momento: “desaparezca la penosa y funesta noche de la usurpación y amanezca luminoso y claro el día de la libertad. Quebrantad las terribles cadenas de la esclavitud y empezad a disfrutar de las delicias y el encanto de la independencia. Vuestra causa es justa, equitativa. Vuestros designios también son míos. Pues, corred a dar sitios a las grandes obras y vivid independientemente”.
En las palabras de hace dos siglos atrás de esta gente que forjó los primeros pasos de la patria está también la enseñanza para que nosotros lo traduzcamos a lo cotidiano.
Aprendamos a aportar lo nuestro en la construcción de nuestra sociedad. Como intendente de la ciudad me había planteado algunos desafíos para el bicentenario y el año pasado propuse y constituimos la comisión del bicentenario que piense la ciudad del porvenir.
Pero también como organización desafíos para rendir el año que viene que tengan que ver con igualdad, con más justicia, con más transparencia con más posibilidades de acceso a la información pública, con un compromiso fuerte con el medio ambiente de la ciudad, con la posibilidad de mejorar y aportar a la calidad en la enseñanza de nuestros chicos.
Esto significa para mí, rendirles un tributo verdadero a los héroes de mayo. Invito a cada institución a que haga lo mismo: que haga un compromiso y que trate de cumplirlo por modesto que sea.