Distintas organizaciones coinciden en la importancia de las advertencias sanitarias en los paquetes de cigarrillos, como método para prevenir esta adicción.

Cada 31 de mayo, se conmemora el Día Mundial sin Tabaco y se refuerza la noción de que fumar no reporta ningún beneficio y de que, por el contrario, es vehículo para infinidad de afecciones respiratorias.
Desde que tomó fuerza la concepción de estudio de mercado, las tabacaleras invierten grandes sumas de dinero para hacer que los paquetes de cigarrillos sean vistosos, modernos, y capten la atención de un público acostumbrado a la publicidad. En definitiva, son un recurso de marketing de la industria tabacalera que dependen del diseño de los paquetes de cigarrillos para lograr el reconocimiento de la marca y promover ventas asociadas a la imagen publicitaria.
La etiqueta de cigarrillos presenta la imagen de la marca relacionada con el bienestar, la seducción, el glamour, la delgadez, la hombría, el estado atlético y la salud, entre muchos otros mensajes engañosos.
Para el fumador, especialmente el fumador adolescente, el paquete del cigarrillo que fuma se convierte en una insignia que muestra cómo quiere que lo vean los demás.
Por esto, la regulación de los envases de cigarrillos es crítica para los esfuerzos sobre el control del tabaquismo. Las investigaciones demuestran que las advertencias sanitarias en los paquetes de cigarrillos (aquellas que ocupan al menos el 50%, incluyen fotos, son rotativas y brindan apoyo para dejar de fumar) aumentan el conocimiento sobre los riesgos asociados con el consumo de tabaco e influyen desalentando el inicio del consumo y promoviendo el abandono.
Las advertencias sanitarias en los atados de cigarrillos son, entonces, una manera directa que tienen los gobiernos de comunicarse con los consumidores para transmitir mensajes sobre los riesgos para la salud relacionados con el consumo de tabaco.
El Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) exige etiquetas eficaces de advertencia para la salud y es el primer tratado mundial de salud pública que establece un marco de políticas dirigidas a reducir el impacto devastador del tabaco sobre la salud y la economía.
La implementación de una política de etiquetado de advertencias ilustrativas no representa un costo financiero para los gobiernos ya que los costos son absorbidos por las empresas tabacaleras.
El Artículo 11 del CMCT cubre tres áreas críticas: advertencias sanitarias, restricciones hacia la información engañosa y presentación de los constituyentes del cigarrillo.
Trabajos científicos muestran que la mayoría de los fumadores recibe información sobre los riesgos del consumo de tabaco para la salud a través de la televisión y de las advertencias sanitarias.
Estas advertencias son una medida extremadamente costo -efectiva y que tiene un enorme alcance. Los fumadores que fuman un paquete por día se exponen a estas advertencias unas 7000 veces a lo largo del año.
Distintas encuestas muestran que los jóvenes y los niños también dicen haber visto estas advertencias.