Por: Luis Centeno*
* Productor Autoconvocado

Una vez más, los hechos demuestran que no estuve ni estoy equivocado, en los conceptos que diariamente he manifestado respecto a los que se dicen dirigentes de nuestro Partido.
La actitud y el comportamiento de la Presidenta del Partido Justicialista de Jesús Maria ponen al desnudo las claras intenciones de seguir en la destrucción del Partido Justicialista. Los argumentos esgrimidos por ella ante los medios de comunicación, demuestran a las claras, que los arreglos políticos personales, son más importantes, que la opinión de los afiliados y simpatizantes del Partido.
El intentar manejar como marionetas o títeres al afiliado demuestran la caradurez que tienen algunos seudodirigentes, logrando en muchos casos la disconformidad y el alejamiento de verdaderos dirigentes de segunda línea a quienes nunca dejan escalar posiciones dentro del partido.
Casos como el de Adriana Seculini, debemos tenerlos en cuenta para las próximas elecciones internas, y tenemos la obligación y el deber de echar de las filas del Justicialismo a gente deshonesta, tramposa y oportunista, que ha vivido robando las ilusiones de todo un pueblo, en beneficio personal.
Usando argumentos y fundamentos carentes de sustento, salvo para un posicionamiento personal.
Les pido a todos los Peronistas honestos, decentes y transparentes, que no se dejen usar por los fracasados del Justicialismo, ya que lo único que intentan es volver a la arena política por necesidades económicas, en muchos casos.