Como parte de una campaña para disminuir los accidentes de tránsito en la ciudad. Podrían realizar un trabajo conjunto con municipios vecinos.

Después de analizar las estadísticas sobre accidentes en la vía pública, el municipio de Colonia Caroya, a través de la Secretaría de Gobierno, decidió contribuir con acciones y entrega de elementos que ayuden a revertir las cifras de siniestros, particularmente, en los que intervienen ciclistas y motociclistas.
Durante parte de la semana que acaba de concluir en horarios pico y lugares estratégicos se procedió a entregar “bandoleras” que son perfectamente visibles cuando reciben luz de automóviles y otros rodados.
La entrega fue realizada por personal del área de Inspección con una explicación respecto del sentido de utilizar el elemento, particularmente cuando se conduce de noche.
Esto hace que conductores de bicicletas y motos dejen de ser “invisibles” cuando cae la luz del sol y que puedan ser divisados desde varios metros antes.
“La mayoría de los accidentes que hubo en los últimos meses fueron protagonizados por ciclistas y por motociclistas y la respuesta de los que chocaban estos rodados era coincidente en el sentido de que no los habían visto”, señaló el secretario de Gobierno, Luis Grión.
Grión indicó que, en esta primera etapa, la entrega será muy reducida pero que ya ingresaron en conversaciones con los municipios vecinos para ver si se puede encarar una campaña conjunta y hacer entrega de entre dos mil y tres mil bandoleras, de modo que la mayor parte de los que conducen bicis y motos queden cubiertos.
“Reconocemos que queda mucho por hacer en materia de Tránsito, pero también es cierto que hemos ido incorporando personal al área para prestar un servicio más eficiente”, señaló Grión tras indicar que el área específica ya cuenta con diez inspectores.
El secretario de la cartera de Gobierno llamó a la reflexión respecto de la problemática de los accidentes: “Es cierto que las estadísticas son alarmantes pero no menos cierto es que no es el municipio el que genera los accidentes sino los conductores que, muchas veces, se manejan con imprudencia”.
“Si hubiese que hacer frente a los reclamos de incorporación de personal para el control de tránsito, seguramente sería necesario un inspector en cada esquina, lo que es imposible”, justificó Grión.
Vale mencionar que la actual administración tuvo que realizar modificaciones importantes en el área ya que contaba con escaso personal y no tenía una coordinación como amerita el servicio.
A lo largo de los meses que fueron pasando, fueron incorporando más agentes pero atendiendo a las necesidades y aptitudes que requiere el puesto, uno de los más complejos por el tipo de vínculo que se genera con el vecino.
La entrega de bandoleras, un gesto simbólico si se quiere, apunta a mejorar uno de los tantos aspectos conflictivos que trae aparejado el tránsito vehicular en la ciudad.