Hubo una ruptura del acuerdo que habían sellado las diversas líneas internas. Una parte se quedó con Schiaretti y otra se fue con Kirchner.

Hace menos de un mes, las diversas corrientes internas del Justicialismo de Jesús María -que aspiran a conducir el circuito después de las elecciones internas del 22 de noviembre- habían acordado trabajar para los candidatos del “oficialismo”, esto es, Eduardo Mondino como senador nacional y Francisco Fortuna como diputado nacional.
Esa especie de tregua fue puesta de manifiesto en una reunión que tuvo lugar en el local partidario de la calle Gregorio Carreras, ante la presencia de los referentes provinciales Carlos Presas y José Rufeil.
Fue presentada, en esa oportunidad, la mesa ejecutiva de campaña que integraban los tres concejales del PJ (Seculini, Zaya, Etchevest), más Marcelo Kurán y otros dirigentes de trayectoria como Guillermo Pereyra y Lucas Torres, entre otros.
De hecho, la conducción del peronismo local presidió el acto de lanzamiento de campaña para el Departamento Colón en el Círculo de Suboficiales de Gendarmería, en coincidencia con la conmemoración del Día del Trabajador.
Allí, la presidenta del circuito Jesús María del PJ, Adriana Seculini, se refirió al gobernador Schiaretti como uno de los mejores gobernadores de la historia -sino el mejor- y se mostró alineada con el proyecto del oficialismo provincial.

Comenzaron las discordias
El mismo acto de lanzamiento sirvió para que se generaran roces y problemas con militantes del circuito de Colonia Caroya y con militantes jesusmarienses que le facturan a Seculini haberlos “desalojado” de la unidad básica.
A la semana siguiente, se desató el escándalo de los “auxiliares escolares” donde se denunció que dirigentes de la zona cobrarían “peaje” mensual a los beneficiarios a cambio de mantenerles el empleo.
Y una semana más tarde, Seculini acompañada de Pereyra, Torres, de Ricardo Rojas, y de Enrique Miretti, señaló un cambio de rumbo y de apoyo para las elecciones legislativas del 28 de junio.
Entonces, se anunció que se dejaba de apoyar a Eduardo Mondino para pasar a respaldar a Eduardo Acastello. El repentino cambio de rumbo K generó la reacción de militantes del oficialismo del PJ que abrieron otro local partidario y dijeron que van a trabajar por los candidatos que impulsa Juan Schiaretti.