Sus familiares recuerdan el nacimiento de Artes Gráficas Gutenberg, y la trayectoria de su impulsor: Abelardo Luis Vicentini, un hombre comprometido con su comunidad.

En 1924, más precisamente el 14 de Julio, en la casa ubicada en Calle Ing. Olmos y Santiago del Estero, nació Abelardo Luis Vicentini, hijo de Doña María Victoria Venturini y de Don Luis Vicentini.
A los 6 años, perdió a su Padre y quedó como hijo único junto a su madre (que trabajaba en el Hospital Vicente Agüero, en la sala de Maternidad). Vivió su adolescencia recibiendo la educación de su madre, quién falleció en 1945 -a los 48 años de edad-. Huérfano (19 años), inició una vida afectiva nueva con sus tíos (Familia Virgolini).
Abelardo realizó sus estudios secundarios en el Colegio de los Salesianos, en la ciudad de Córdoba, recibiéndose de Perito Mercantil.
Durante el Servicio Militar Obligatorio, conoció a Chela (Glicelia Zanardi) con quien contrajo matrimonio, a la edad de 25 años, en 1949.
Su primer trabajo fue con Maximilano D`Olivo (como tenedor de libros), llevando también la contabilidad de Cipriano Zoldano, y Bernardino Cargnelutti, entre otros.
Hasta que el 1º de Mayo de 1955, compró la Imprenta “La Minerva” de Esteban Lencina (ubicada en lo que hoy es Bazar y Juguetería La Minerva de Londero). Luego de practicar la técnica de linotipos (moldes de letras de plomo) en ese lugar, trasladó esa imprenta a su local propio, ubicada en la actual sede en calle Córdoba al 1250, fundándola con el nombre de ARTES GRÁFICAS GUTENBERG (en honor al inventor de la imprenta).
La imprenta era básicamente “tipográfica”, es decir, para formar cada palabra, se debía tomar letra por letra (o tipo), según el modelo o estilo de letra elegida. Esta técnica requería de mucha paciencia y práctica, ya que para formar una página, se requerían de muchas horas de trabajo.
Los dibujos o fotos, se realizaban con “clisés” en placas de zinc sobre madera. Cuan-do se trataba de libros, se requería del trabajo de las “Linotipias” de Córdoba, para mejorar los tiempos de impresión
Su familia fue creciendo y nacieron sus 5 hijos: Susana, Nelva, Luis Alberto, Gerardo y Osvaldo.
Su vida se enmarcó en una participación activa en diversas entidades públicas de la ciudad de Jesús María, entre ellas:
• Formó parte de la primera comisión de Bomberos Voluntarios, junto a Brazzale y otros ciudadanos.
• Formó parte del Centro Comercial de Jesús María, con don Della Porta.
• Presidente de la Cooperadora de la escuela 221, que con la ayuda de muchos padres generosos, lograron edificar el primer restaurante de dos pisos en el festival de doma y folklore de Jesús María.
La imprenta, fue creciendo y se fue actualizando tecnológicamente. Con la compra de máquinas Europeas, se consiguió mejorar la calidad y rapidez de las impresiones. Estas máquinas conseguían una calidad de impresión de la cual se podían confeccionar etiquetas para Bodegas Vitivinícolas, jugos de frutas y otras.
Se adquirieron las primeras maquinas tamaño A3, para impresiones de volantes o planillas de gran tamaño. Con la compra de una primer impresora bajo sistema OFFSET (1982), la calidad de las impresiones y la rapidez mejoraron, permitiendo competir con imprentas de la ciudad de Córdoba, en calidad, precio y servicio.
También, se instaló la fábrica de sellos de goma y de letras de molde en hojas doradas autoadhesivas (tipo serigráfica) siendo la primer imprenta en realizarlas en el norte del país.
Los primeros empleados fueron Alejandro Cabrera, Alfredo Johansen (quienes se jubilaron allí), luego pasaron por su emprendimiento: Jorge Manassero, Fernando Manassero, y otros tantos más.
Al fallecer en forma imprevista en Febrero de 1994, sus hijos se hicieron cargo de la imprenta con la misma pujanza y afán de crecimiento.
Siguieron invirtiendo para mejorar y prestar una mayor calidad de impresión, trabajando con los mismos ideales que su progenitor, en cuanto al compromiso para que esta imprenta siga siendo como la fundada en el año 55: ÚNICA en actualización.
Con la tecnología de la computación, los diseños de cada cliente son desarrollados exclusivamente en sus propias instalaciones, tratando de cumplir con las exigencias y requisitos de cada impresión, reconociendo que el sistema de publicidad gráfica fue, es y será un medio de difusión que siempre requerirá de la creatividad.
Hoy, la Imprenta Gutenberg, ha incorporado la técnica de serigrafía (impresiones sobre tela, cerámica o plásticos) como también, nuevas tecnología de impresiones láser, sistema Offset de varios colores, impresión de formularios continuos.
En memoria de su vida y ejemplo en el trabajo, la entrega y vocación para el servicio, su esposa, hijos, nietos y bisnietos hacen llegar a todos aquellos que formaron parte de la vida de Abelardo Luis Vicentini (amigos, parientes y allegados) nuestro más sincero agradecimiento, como también a la comunidad de Jesús María y zonas aledañas, al conmemorarse el 15º aniversario de su fallecimiento.