El 9 de mayo se celebra el Día Internacional de las Aves por iniciativa de BirdLife International. Además de controlar la caza, hay que redoblar esfuerzos para prohibir el uso de municiones con plomo.

Bird Life es una red de ONGs que tiene como objetivo la conservación de todas las especies de aves que habitan en la Tierra así como de sus hábitats. Cada año, Bird Life centra su atención en alguna especie de ave cuya extinción sea inminente.
El deterioro continuo y permanente del hábitat de gran cantidad de especies es la principal amenaza para su extinción.
La deforestación de montes y selvas, principalmente con el fin de ganar tierras para cultivo; la tala indiscriminada de selvas y montes (y su reemplazo por especies exóticas proveedoras de madera); los pastizales pampeanos reemplazados por cultivos y emplazamientos humanos, son algunos de los ejemplos mas “dramáticos” de la transformación y el deterioro del ambiente.
Las Sierras del Norte de Córdoba son un área de importancia para aves amenazadas del bosque chaqueño: el ñandú (Rhea americana), el águila coronada (Harpyhaliaetus coronatus), el carpintero negro (Dryocopus schulzi) y el cardenal amarillo (Gubernatrix cristata).
El cóndor andino (Vultur gryphus) existe en bajo número. El carpintero negro y el águila coronada nidifican en el área. Existe una población aparentemente estable de charata (Ortalis canicollis) que sería una de las pocas que subsisten en la provincia.

Especies amenazadas
A escala global, el 12% de las especies de aves se encuentran en peligro de extinción (1.186 sobre 9.800). En Argentina, de las casi 1.000 especies presentes, 117 especies se encuentran en riesgo de extinción, 39 se encuentran amenazadas a escala global y 53 más podrían estarlo en poco tiempo.
El comercio ilegal de especies de flora y fauna es uno de los principales motivos de su extinción. Reporta millones de dólares a quienes se dedican al tráfico ilegal de especies silvestres, y preocupa desde hace años a Gobiernos y Organismos de Conservación.
En 1975, entró en vigencia la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, conocida por las siglas CITES.
Su objetivo principal es prohibir el comercio internacional de especies amenazadas. Para ello se redacta una serie de Apéndices en los cuales se listan estas especies y su grado de vulnerabilidad. Actualmente 165 Países han adherido a la Convención. La República Argentina lo hizo en 1981.
Argentina alberga en su territorio 16 especies endémicas, son aquellas que solo habitan en nuestro País. Esta riqueza única nos ha sido legada y es de suma importancia conservarlas. Para ello es necesario proteger el ambiente que las cobija. Esas 16 especies son: 1) Cormorán Geórgico (Phalacrocorax georgianus), 2) Quetro Malvinero (Tachyeres brachypterus), 3) Quetro Cabeza Blanca (Tachyeres leucocephalus), 4) Palomita Ojo Desnudo (Metiopellia morenoi), 5) Bandurrita Andina (Upucerthia validirostris), 6) Remolinera Serrana (Cinclodes comechingonus), 7) Canastero Castaño (Asthenes steinbachi), 8) Canastero Patagónico (Asthenes patagonica), 9) Cacholote Pardo (Pseudoseisura gutturalis), 10) Gallito Arena (Taledromas fuscus), 11) Monjita Castaña (Neoxolmis rubetra), 12) Monjita Salinera (Neoxolmis salinarum), 13) Ratona Malvinera (Troglodytes cobbi), 14) Cachirla Grande (Anthus antarcticus), 15) Cerquero Amarillo (Atlapetes citrinellus), y 16) Yal Carbonero (Phrygilus carbonarius).
A fines de la década del 90’, un estudio dirigido por la Dra. María Luisa Pignata, de la Universidad de Córdoba, detectó niveles alarmantemente altos de plomo en el aire, particularmente en el norte.
Cada año llegan a Córdoba alrededor de 8.000 mil cazadores a practicar la caza de la paloma torcaza (Zenaida auriculata), atraídos por los bajos precios y por la abundancia de palomas. Cada cazador dispara entre 1000 a 1500 cartuchos (que contienen el plomo) por día. Algunos cálculos sugieren que sólo en el Departamento Totoral son arrojados al ambiente 300 mil Kg. de plomo anualmente. O sea que en todo en norte provincial la cifra podría ser varias veces mayor.
El plomo oxidado se torna biodisponible, esto quiere decir que puede ingresar fácilmente a los organismos vivos (plantas o animales) y en ese estado químico es sumamente tóxico, incluso en cantidades muy pequeñas, y altamente contaminante.