Recientemente, el intendente Ciprián firmó un convenio con la Nación para la colocación de varias luminarias desde la Posta hasta San Isidro.

Dentro del marco del programa de mejoramiento de hábitat urbano, el municipio de Sinsacate solicitó financiamiento para iluminar un tramo importante del Camino Real y para la generación de un espacio verde alrededor del cementerio viejo.
El total del programa a financiar es de 400 mil pesos pero Sinsacate recibirá el pago en dos tramos y el primer tramo sería del 50 por ciento del total.
Con ese dinero, quieren comenzar con la colocación de luminarias similares a las que se encuentran en la plaza central desde el comienzo del ejido sobre el Camino Real, desde la ermita de San Isidro, hasta la Posta de Sinsacate.
En dicho tramo, existen luminarias de alto consumo postes de por medio, con lo que los nuevos faroles coloniales vendrían a completar el tramo y reforzar la iluminación existente.
En total, se colocarán 130 faroles, 70 de los cuales iluminarán el Camino Real y el resto el espacio verde incluido en el proyecto.
Ante el riesgo de que el segundo tramo del financiamiento no llegue, si en las elecciones del 28 de junio el oficialismo no saca una buena diferencia, Sinsacate pondrá toda la carne en el asador con el tema de la iluminación, de modo que eso quede completo.
Por cuestiones de economía, en estos faroles, se colocarán lámparas de 150 watts y utilizarán un sistema similar al que tiene sobre la ruta nacional 9 que les permite ahorrar energía, tras una determinada cantidad de horas, bajando la intensidad en la iluminación.
En la plaza central, de hecho, cuentan con un sistema parecido de ahorro de energía. Allí, hay seis lámparas conectadas directamente a la línea de energía y cuatro más que se prenden desde las 19 y se apagan a la medianoche, con un mecanismo de reloj.
Las otras seis (de las 16 que tiene en total la plaza) se accionan manualmente sólo cuando hace falta, por ejemplo, en los actos y eventos del pueblo.
Se trata de un primer paso, este proyecto, antes de la construcción de una vía peatonal que vaya alternando hacia ambos lados del Camino Real, con sendas peatonales importantes.
Ocurre que la gente se ha apropiado de esos espacios y los utiliza para largas caminatas. De modo que, en los lugares donde ya se hizo “huella”, se pueda reforzar el concepto peatonal aunque respetando la fisonomía característica de las sendas.
Se descartó de plano, que en esa vía peatonal se utilice cemento. En cambio, se evalúa la posibilidad de ir alternando ladrillo, madera, y algún tipo de cemento con textura pero que no resulte agresivo visual ni ambientalmente .
A lo largo de ese camino, también se planifica introducir algunas estaciones para la realización de actividades físicas.
Desde luego que hay sectores del Camino donde se puede aprovechar el ancho existente, como la zona del cementerio viejo o el sector donde está uno de los pozos de agua de la localidad.
Alrededor del cementerio viejo, una extensión de alrededor de una hectárea y media, hay un espacio verde donde el municipio ya procedió a colocar árboles y a mantener a raya los yuyales.
Además, se volvió a levantar parte de los muros bajos del cementerio y se hizo una limpieza profunda dentro.
Si viene el segundo tramo de dinero prometido del programa hábitat urbano, se procederá a realizar un diseño completo para la plaza que orillará el cementerio viejo.
Vale destacar que estas obras no tienen ningún tipo de nexo con las que prometió el gobierno provincial dentro del marco del programa de revalorización del Camino Real (ver páginas 8 y 9). Y las autoridades desconocen si pueden ser incluidas algunas mejoras que precisan.