El objetivo trazado por Desarrollo Urbano es que ambas obras se inauguren a lo largo de este año. La nueva cisterna está casi lista para ponerla en funcionamiento y al pavimento de Bulgheroni le falta un 30 por ciento.

La Secretaría de Desarrollo Urbano de Jesús María continúa avanzando en los trabajos preliminares antes de la puesta en marcha de la nueva cisterna de agua potable, ubicada camino a Ascochinga, y que dotará de mayor presión y caudal a los barrios ubicados al oeste de la ciudad.
La semana pasada estuvieron abocados a la conexión de cañería entre la cisterna y barrio Los Nogales. Las obras están a cargo de personal de la Dirección de Saneamiento.
Se está instalando un segmento de cañería que conectará la cisterna con barrio Los Nogales y Alto Los Molinos. La cañería maestra, de 315 milímetros permitirá el refuerzo de agua en una de las zonas más altas de la ciudad.
Simultáneamente, en la cisterna se trabaja en la instalación del sistema de clorado y, en breve, se realizará la prueba hidráulica, para saber que el depósito de almacenamiento de agua tiene las condiciones requeridas.
La nueva reserva de agua potable permitirá independizar la provisión de agua para el Oeste, y abastecer nuevos loteos, facilitando el desarrollo de nuevas urbanizaciones en las zonas más altas, aledañas a las serranías.
También funcionará como una fuente alternativa a la actual planta de distribución ubicada sobre la calle Aníbal Viale, donde hay una cisterna de tres millones de litros y un tanque de un millón de litros.

Pavimento en Bulgheroni
Con un avance del 70 por ciento, se retomó la obra de pavimentación y cordón cuneta para Barrio Bulgheroni.
En esta etapa, la tarea se desarrolla en el Boulevard Bulgheroni entre Lavalleja y Balcarse sobre una superficie de 3087 metros 2.