El titular de la Comisaría de Jesús María fue sancionado por referirse al tema drogas sin autorización de la superioridad.

Suena extraño, pero el titular de la Comisaría de Jesús María, Walter Barreiro, fue víctima de una redada. Y no fueron malvivientes los que lo hicieron caer en la trampa que le significó 10 días de arresto policial domiciliario.
“Sí, mirá, te hablo de parte del comisario Giraudo que me dijo que hablara con vos para consultarte sobre algunas cuestiones relacionadas con drogas”, habría dicho la periodista que entrevistó a Barreiro y publicó sus declaraciones en un diario de la ciudad de Córdoba.
El titular de la Comisaría se confío de los dichos de la colega, no consultó a las autoridades de la Departamental, y se despachó con una serie de sentencias que no fueron filtradas y dejaron entrever conflictos a la hora de abordar la lucha contra el narcotráfico en esta región.

Los dichos
Barreiro señaló a dos barrios como los de mayor peligrosidad y en los que se concentra la venta de drogas: Sierras y Parque, y La Costanera.
Indicó, asimismo, que se fue incrementando la presencia de droga en los últimos tiempos por dos razones: porque está cerca de la ciudad de Córdoba y porque hay numerosos caminos alternativos o rurales que unen la zona con la capital.
Lo que más llamó la atención sobre las declaraciones de Barreiro fue que dijo que la industria de la droga se ve favorecida por la existencia de pistas de aterrizaje y aeródromos improvisados o clandestinos.
El titular de la comisaría reconoció que se les hace difícil controlar los puestos móviles de venta de droga, en razón de los escasos recursos con que cuenta la policía local.

La sanción
Con excepción de las pistas de aterrizaje o aeródromos improvisados, muchas de las enumeraciones que hizo Barreiro fueron francas y valientes.
Pero, según las autoridades de la Departamental, esa valentía no fue la causa de la sanción con 10 días de arresto domiciliario, por tratarse de un oficial jefe, sino la inexistencia de una autorización para hablar sobre el tema.
“Muchas veces me pasa que tengo que consultar con mi superior, el comisario General Julio Berrocal, antes de formular declaraciones a la prensa”, ejemplificó el comisario Mayor Juan Carlos Giraudo para justificar la sanción a Barreiro.
Giraudo negó que la sanción haya tenido relación con haber desnudado algunas debilidades en la lucha contra el narcotráfico e insistió en que el exceso de confianza llevó a Barreiro a confiarse de una periodista que arrancó el diálogo con una mentira y que lo fue llevando hacia el terreno que ella quería.
La sanción a Barreiro coincidió con el inicio de la licencia del jefe dela Departamental Colón, razón por la que el tema se conoció casi al finalizar esta semana.
De todos modos, ni la sanción ni un eventual silenciamiento, eximen a la policía de la responsabilidad de redoblar los esfuerzos para luchar contra un flagelo que avanza y preocupa.