Asegura que el tráfico de porcinos hacia el frigorífico le va a generar olores y perjudicar el negocio.

La noticia de que el frigorífico de cerdos se iba a instalar cerca de la ruta 9 y del otro lado del río llevó alivio al vecindario de Tronco Pozo, pero le trajo angustia y preocupación al propietario del Hotel Alojamiento que se levanta en lo que se conoce como Estancia La Guardia.
Es que el frigorífico se instalaría a unos 400 metros del hotel, en dirección norte, y en una zona donde hay mayoritariamente viento norte. Pa-ra ponerlo en cifras, 17 de ca-da 30 días sopla el viento desde esa dirección.
Martín Fiorino, al frente de ese emprendimiento también millonario, fue a plantearles la inquietud a los concejales de Colonia Caroya, durante la sesión del pasado miércoles.
“Estoy desesperado porque la inversión ha sido muy grande. Debieran estar orgullosos de tener uno de los mejores cinco hoteles alojamiento de la provincia. Creo que un matadero me mandaría a la ruina”, señaló Fiorino sobre el comienzo de su reclamo.
“Les pido -añadió- que defiendan este proyecto que ya está habilitado desde hace dos años atrás”.
Fiorino explicó que no está en contra de la instalación del matadero sino del lugar en el que se emplazaría. [N de la R. el grupo Qualita firmaba esta semana el boleto de compraventa por 9 hectáreas detrás de la zona del hotel].

Respuesta tajante
Aunque los concejales se comprometieron a estudiar la situación, el planteo inicial fue muy poco flexible, particularmente por parte del oficialismo. De acuerdo a la normativa vigente, donde está emplazado el hotel es zona industrial.
“El error fue del anterior Concejo de no haberles advertido de que no están exentos de que se instale al lado una fábrica de cualquier cosa”, señaló el presidente del cuerpo, Amílcar Ñañez.
La postura no fue compartida por el edil Mario Rojas, del Frente Cívico, quien planteó que había que darles prioridad a los que ya están y que, dentro del marco de la discusión sobre las nuevas zonas industriales, restaban definir zonas de resguardo para los emprendimientos precedentes.
“Si hay coherencia, no deberían autorizar la instalación del matadero porque está a menos de 3 kilómetros del río. Con ese mismo criterio, no se autorizó y se clausuró un criadero de pollos”, indicó Rojas.
Fiorino intentó convencer a los concejales sobre la preexistencia de su emprendimiento sobre el venidero y -admitiendo que el anterior Concejo pudo haber procedido mal- sobre la existencia de una excepción, que habilitó la posibilidad de la construcción que tendrá final de obra en breve.
Bastante decepcionado tras el intercambio de opiniones con los ediles, Fiorino sentenció: “Me parece que me voy a arrepentir de por vida de haber hecho esa inversión en Colonia Caroya”.
El hotel está a 170 metros de la ruta 9, tendrá 20 habitaciones con piso de parqué, jacuzzi, e hidromasaje. Permitirá que 18 personas tengan un empleo. Sus dueños defienden la inversión hecha.