Por: Elena Marchetti

* Docente, concejal de Colonia Caroya, aficionada a la historia, autora de un libro.

Existe un Libro de Registro de Defunciones del Cementerio de Colonia Caroya, que tiene los datos de los ciudadanos difuntos, desde 1913 hasta 1950.
Cada inscripción tiene una descripción: Apellido y nombre, sexo, edad, y motivo de su defunción.
Fecha de ingreso al cementerio tipo de sepultura, ubicación de la misma, según número de calle y sección, fecha del fallecimiento y lugar para las observaciones, donde se leen los traslados o procedencias.
Entre los años 1918 y 1920, se trasladaron restos desde el cementerio El Salitre (así llamada la vieja construcción, que está aproximadamente a 2 kilómetros de la Estancia de Caroya).
Actualmente en terrenos de Gendarmería Nacional, sólo quedan huecos, plantas, yuyos, restos de tumbas y algunos trozos de cruces.
En los primeros años, des- de 1913 hasta 1925, es notable la mortandad de pequeños o niños nacidos muertos, se destacan los casos de intoxicación, enterocolitis, y/o gastroenteritis. (30%)
Las personas mayores de 80 años, alcanzan un promedio de 5%.
Personas mayores de 100 años: Vicente Montenegro, en 1927 falleció de 107 años,
El señor Guillermo Ceballos, en el año 1925, de 100 años y Doña María Vera, en 1948 de 100 años.
Matemáticamente, hay registrado aproximadamente 2800 personas de los cuales podemos decir que el 30% son menores de 10 años, y mayores de 80 años el 5%, habiendo un 5% sin definiciones, quedando el 60% para las personas entre los 11 años y 79 años.