El mosquito Aedes Aegypti fue detectado por primera vez en Colonia Caroya en 1996. Desde ese año, se realizaron campañas educativas en los colegios y se distribuyó folleteria en los domicilios.
Fue la primera ciudad que añadió larvicida biológico a los reservorios de aguas como represas y pozas. Dicho larvicida es un compuesto sobre la base de una bacteria que permite el control del mosquito sin afectar a ningún otro insecto. El agua tratada con ese larvicida puede ser consumida por animales sin efectos tóxicos.

Acciones en el presente
Recientemente, se formó un Comité de Acción entre el Área de Epidemiología del Hospital Vicente Agüero, y los tres municipios de esta región.
La primer acción conjunta de este Comité fue capacitar a todo el personal de Gendarmería Nacional sobre esta enfermedad y cómo prevenirla (2500 personas).
Se inspeccionaron todas las gomerías agregándoles larvicida biológico a las gomas y recipientes con agua que no pueden ser vaciados. Cada 15 días se vuelven a realizar inspecciones. También se inspeccionaron cacharrerías, fábricas de premoldeados, depósitos de botellas (bodegas), entre otros lugares.
Lo mismo se hizo en todas las cortadas de ladrillos agregando larvicida en estanques de aguas, y controlando que no haya recipientes con agua contenida sin necesidad.
Cada 20 días, se le aporta larvicida biológico a todas las represas y pozas con agua para consumo animal. Con la misma frecuencia, se añade el producto a pozas abandonadas, piletas de natación fuera de uso (Bochas Sport Club, Colegio Medico y Pileta del lote XI) y en todos los reservorios de agua estancada de fabricas abandonadas como Lita, AESA, etc.
Se instruyó al personal del cementerio para que todos los lunes vacíe el agua de los floreros y demás reservorios.
Se distribuyeron folletos y láminas con medidas preventivas en los principales centros comerciales: banco, supermercados, Cooperativa, etc.
Se visitaron los Dispensarios Municipales y Centros Privados de Salud, distribuyendo información a los Médicos sobre la enfermedad, material que entregó Epidemiología del Hospital Vicente Agüero.
También se mantiene un programa de control de vectores (desinsectación y desratización), en el Vertedero de Residuos Urbanos, mediante aplicación de insecticidas una vez por semana, y ampliando frecuencia según necesidades.
Se está aplicando un programa educativo – formativo de diseño propio, sobre la enfermedad para colegios primarios, a fin de llegar a los hogares con una buena efectividad en la eliminación de los reservorios de agua, y en el conocimiento de la enfermedad.
Se visitaron todos los colegios y se capacitó a docentes y alumnos, mediante un diálogo fluido, con el uso de láminas, folletos. En tubos de ensayo, se mostró cómo es el desarrollo del mosquito (huevos, larvas, pupas y adultos). Y se instruyó sobre uso correcto de métodos de barrera, insecticidas y repelentes en el hogar
Al mismo tiempo se motivó a los alumnos de sexto grado para que sean los capacitadores de sus compañeritos de los demás grados inferiores.
En cada establecimiento educativo, se entregó un CD con información clara y precisa sobre el Dengue, basada en texto, dibujos y fotos para que, durante todo el año, se trabaje sobre la temática, con la intención de tener a los niños y, a través de ellos, a toda la comunidad preparándose para prevenir esta enfermedad antes de que llegue la próxima temporada estival.
Docentes de sexto grado se comprometieron a realizar una lista con direcciones que aporten los niños donde se haya detectado la presencia de agua estancada.
Durante el año, se mantendrán las visitas a los colegios, cada 45 días, para evacuar dudas y mantener vigente el tema durante la temporada invernal.
Finalmente, a través del contacto con el Grupo Scout del lote XI “San Antonio de Padua”, se realizarán visitas a los hogares durante el invierno para tratar de verificar los eventuales errores que favorezcan el desarrollo de vectores.