“Yo estuve ahí”

Por Alvaro Monge: Periodista, Docente, fue presidente de la Juventud Radical en el período 1993/1994

Nunca me voy a olvidar cuando el Dr. Raúl Alfonsín visitó Jesús María. Tuve la enorme suerte de ser parte de su comité de recepción en una breve visita de apenas cinco horas. Llegó con su comitiva desde la Ciudad de Córdoba y, a su llegada al Comité radical, dificultosamente descendió de la traffic blanca que lo trasladaba y firmó el libro de actas partidario, agradeciendo el recibimiento.
Los dirigentes del radicalismo de Jesús María estaban muy emocionados en recibirlo y darle la bienvenida en su casa. A la visita necesariamente hay que ponerla en contexto. Corría Junio de 1993, el radicalismo electoralmente no la estaba pasando bien. Luego de la excelente intendencia de Mario Picat había perdido el control de la ciudad en manos del peronismo y sólo quedaba como figura excluyente Angeloz como gobernador de la provincia.
El antecesor de Carlos Menem llegaba a nuestra ciudad a pocos años de haber dejado el poder. Debo reconocer que la primera impresión de su figura era distinta a cómo me lo imaginaba. Más delgado y canoso que en sus años en el gobierno, y ya sin las bolsitas en los ojos tan características de su presidencia (retoque estètico), fue Martín Ambort (Intendente de Villa Allende, después Senador con Picat por el Dpto. Colón) el que dio la bienvenida al Comité y destacó la figura del hombre de Chascomús.
El acto fue muy desordenado por la enorme cantidad de gente que entró en el Comité (ya que se hizo en el salón de entrada muy pequeño para la ocasión). Luego la caravana partió raudamente a la Municipalidad de Jesús María. En ese trayecto, recuerdo haberlo acompañado en la combi y haber cruzado unas palabras con él, le señalé el “Teatro Gianelli” que según me habían contado el ya lo había visitado en 1973 en una visita cuando disputaba una de las tantas internas (perdió seis antes de ser presidente).
Muy cálido, cero divismo, preguntó cómo se llamaba el intendente de Jesús María y recuerdo especialmente que alguien le comentó que era médico. Precisamente, fue Lucas Torres, intendente de Jesús María, quien lo recibió en la puerta y lo condujo con dificultad hasta la sala del Concejo Deliberante donde los esperaban los concejales: recuerdo a: Mori, Vairolatti, Pedernera, Ispizua y rescato la figura de un joven Marcelino Gatica. Que escucharon desde la Secretaria de Prensa el Texto de la ordenanza que nombraba ciudadano ilustre mientras durara su presencia en nuestra localidad.
Alfonsín se sentó en la cabecera de la mesa que da a la calle San Martín, agradeció y recibió el decreto de la mano del intendente. Alfonsín tuvo un gesto muy paternal con el Dr. Lucas Torres tomándole la mano mientras hablaba.
Recordó la importancia de la tarea de los concejales y recordó cuando comenzó a trabajar en la política precisamente en el mismo cargo en su Chascomús natal.
El acto -improlijo como el del Comité por la cantidad de gente y prensa presente- tuvo un cierre quizás inesperado para el dueño de casa (Torres). La gente que se había acercado a la Municipalidad empezó a corear “Alfonsín, Alfonsín, Alfonsín….” , eso puso incómodo a más de uno de los justicialistas presentes, pero fue para destacar el respeto con que se escucharon las palabras del ex presidente en el recinto.
Luego Alfonsín continuó el raid a la cancha de Ferro (hoy Alianza). Ésta fue la mejor parte porque se quedó en el bar mucho tiempo charlando con nosotros (la gran mayoría jóvenes) y tomándose fotografias o firmando cualquier cosa que le pusieran adelante.
Recuerdo con atención que en un momento antes de empezar a hablar le preguntó a uno de los organizadores del acto de cuanto tiempo disponía y cuando le dijeron de una hora se le dibujo una sonrisa. Alfonsín manejaba la oratoria con maestría, habló muy bien y recuerdo especialmente una parte de su discurso en el que hizo referencia a su gestión cuando propició el acuerdo de paz con Chile. Mucha gente lloraba de emoción, presenciando un momento que hoy es histórico.
Finalizado el acto, Alfonsín y su comitiva fueron a la Parrilla “El Cruce”. El lugar estaba colmado, no recuerdo con precisión si probó bocado, pero sí que lo pasó muy bien. La gente no lo dejaba en paz, pero él siempre con una sonrisa, se notaba que disfrutaba, rodeado de cámaras y lapiceras. Parecía una estrella de rock.
Todo terminó rápido, lo acompañamos al Aeroclub lo esperaban en un acto a la noche en Río IV.
Hace 16 años atrás no tenía conciencia quizás de que estaba frente a una de las figuras políticas más importantes de la Republica Argentina.
Al ver los funerales de Estado y ver una esa postal de público impresionante que solo había visto por TV en el sepelio de otro presidente (Juan Perón) me alegra haber estado ese día para ser uno de los tantos jesusmarienses que lo recibió.
Hoy no sólo lamento su pérdida desde el punto de vista humano sino también porque siento que gran parte de la sociedad no ve reflejada en la clase política que nos queda: su histórica lucha, su compromiso y su decencia. Ojalá me equivoque.