La banda de Rock Instrumental de Jesús María supo aprovechar las oportunidades que le brindó el disco Metiendo Púa con el que fueron nominados al premio Gardel. En vivo, suenan con potencia, giraron por toda la provincia y tocaron con las bandas más grandes de la actualidad.

Parece mentira pero los ensayos de garage que animaban los 3 de Copas, cerca de la navidad de 1998, están lejos y cerca.
Lejos porque pasaron 11 años y sus integrantes crecieron y algunos de ellos hasta fueron padres. Y cerca también porque nunca perdieron la esencia de lo que querían hacer: música instrumental en formato de trío.
Pero no querían hacer cualquier tipo de música instrumental sino que se inclinaron con el rock y pusieron como horizonte el trabajo de algunos músicos americanos a quienes se parecían demasiado en los primeros demos que grabaron, antes de la decisión de grabar en serio, en estudio en serio, con ingeniero de sonido en serio.
Había, luego de 8 años de trabajo una base importante de temas propios y unas cuantas decenas de actuaciones en la zona y en pubs aislados de la ciudad de Córdoba.
Mr. Mac, 16 gatos de Pichu (un homenaje a los gatos que había en el tejado, arriba de la pieza donde dormía el popular “Pichu”), Escape de la U.R 4 (cuando la policía pasó a ser Departamental Colón, el tema se llamó simplemente Escape).
Los dedos mágicos de Ariel Vilche, el guitarrista, ya en aquella época cautivaban a los espectadores que no se hacían a la idea sobre cómo un violero puede romperla como lo hace “Coqui”.
Pero lo mejor estaba por venir porque Vilche se jugó un pulmón y compuso una serie espectacuilar de canciones en las que no sólo él se luce sino que permite que el resto de la banda lo haga. Y la banda lo acompañó.

Disco nuevo, señal de partida

La grabación de Metiendo Púa, en 2005, demandó entre cuatro y cinco meses y una inversión importante. La primer tirada de mil ejemplares, prácticamente sirvió para recuperar parte de lo invertido y hacerse conocer en los medios de comunicación.
El sensacional arranque con el tema que le da nombre al disco, la fuerza de Cemento Bulldog, el increíble homenaje a Diego Maradona en La vida hecha pelota, la compleja partitura de la Muerte de Mr. Mac, y la rockización (neologismo para expresar que un tema de otro género se transforma al rock) de Adiós Nonino de Ástor Piazzolla, no tardarían en dar sus frutos.
El disco llegó a la prensa y los periodistas sintieron curiosidad por saber de qué la iba esa banda que sonaba muy bien en el compacto pero a la que había que probar en vivo. Y lo cierto es que en vivo la banda suena mejor que en el disco y es fácil adivinar el porqué.
Con el correr de los shows, los temas comenzaron a salir naturales y comenzó el disfrute de saber que hay un puñado de canciones que sorprenden.
Testimonio de esto pueden dar quienes fueron al espectáculo que los 3DC brindaron en el Cine Club Municipal Hugo del Carril en la ciudad de Córdoba, el pasado 24 de marzo.
Allí desplegaron todo el poderío que la banda tiene sobre las tablas. Y ya no sólo sorprende la soltura de falanges de Vilche sino la precisión matemática que le impone la base.
No es exagerado decir que la técnica y el estudio han hecho de Jordan Toro, el baterista, un eximio instrumentista. Pese al “timing” que le imponen los arreglos de los temas, ya casi ni transpira porque no es su cuerpo el que toca sino sus muñecas y los palillos.
Toro puede, si quiere, llegar al status de un Stewart Copeland (baterista de The Police, uno de los mejores del mundo).
Y un párrafo enorme, en esta síntesis, se lo lleva el bajista Matías Lóndero. En primer lugar porque siempre asumió la posición de frontman del grupo. Es el encargado de gesticular, de caminar el escenario, y de buscar complicidad con sus compañeros.
Y su progreso en la ejecución del bajo es realmente notable. De hecho, el 24 de marzo se colgó un bajo Fretless (sin trastera) en el que hay que conocer exactamente la posición de las notas y se despachó con unos siete temas, incluído Adiós, Nonino de Piazzolla. ¡Fenómeno!
Ya son parte de la historia de Jesús María y este fin de semana volvieron a tocar con La Renga en Santa María de Punilla.
­­­El detalle más importante: ¡ahora también cantan! porque en los shows vienen presentando dos temas del legendario Jimi Hendrix.